Sigmund Freud fue un neurólogo austriaco que creó el psicoanálisis. En el psicoanálisis de Freud propone una formulación del psiquismo, lo cual posee tres sistemas: consciente, preconsciente e inconsciente. La teoría freudiana habla también de la presencia de impulsos en el humano, del yo y sexuales. Por otra parte, propone una visión sobre la formación de la personalidad a partir de las etapas en el desarrollo sexual.  

Más allá del placer

Sigmund Freud planteó desde el psicoanálisis una lucha entre la vida y la muerte, lo cual se libra entre la pulsión de la vida, Eros, y de la muerte, Tánatos. Profundizó en el instinto de la muerte, Tánatos, tras vivir las desgracias de la Primera Guerra Mundial, hecho que lo marcó en su vida personal y profesional.  La guerra confirmó ideas que tenía sobre una parte del inconsciente de los seres humanos. Creía que los hombres poseen un instinto agresivo, lo cual complementó con su definición de Táratos, el impulso destructivo y mortal.

Freud afirmaba que el hombre tiene una necesidad primaria de destruirse a sí mismo, cuando se le deja libre.

Después de la difícil experiencia que vivió en la segunda década en Europea del siglo XX, Freud concluyó que todo humano manifiesta una inclinación a la separación, a la desunión y a la desorganización. Hoy en día, sabemos que ese instinto se manifiesta con acciones negativas y patológicas del hombre, como practicando el sadismo, el masoquismo o llegando al suicidio.