La Perestroika

La Perestroika, reestructuración, consistió en reformar las estructuras económicas de la Unión Soviética. Abría las posibilidades a empresarios sin atentar contra el sistema socialista, pero sí reformando y democratizando algunos procesos. Las consecuencias de la Perestroika son el colapso final del sistema socialista en la URSS, el fin del gobierno de Gorbachov y la desintegración de la URSS en repúblicas independientes.

 

El derrumbe de la URSS

La  Unión Soviética desaparece en 1991, cuando Gorbachov era presidente. En agosto sufre un golpe de Estado por parte de los comunistas que reaccionan ante las reformas que realiza Gorbachov. El golpe de Estado es detenido y la Unión Soviética se desintegra. Las repúblicas que formaban la Unión de Repúblicas Socialista Soviéticas se independizan; entre ellas crean la Comunidad de Estados independientes, la CEI. A la CEI pertenecen todas las antiguas repúblicas de la URSS excepto los países bálticos de Letonia, Estonia y Lituania. 

Nuevo Sistema mundial Unipolar

El sistema surgido de la Segunda Guerra Mundial se basaba en la existencia de dos puntos opuestos equilibrados en función de su capacidad de destrucción. El riesgo de destrucción del planeta hacía que la lucha por la superioridad mundial se mantuviera controlada.

Tras el desaparecimiento de la URSS, ese mundo bipolar desaparece y es sustituido por un nuevo orden unipolar en la que Estados Unidos no tiene y no tolera competidor alguno, ni siquiera futuros rivales.

El sistema mundial se caracteriza por una inestabilidad creciente, con la aparición constantes conflictos en el que Estados Unidos asume un papel de “salvador” en función de los derechos humanos, lo cual justifica su agresión salvaje. El mundo unipolar: un pensamiento único, un nuevo orden económico, liberalismo, búsqueda ansiosa del beneficio y la rentabilidad.